miércoles, 17 de octubre de 2018

Y qué difícil es estar lejos de casa, aunque la estancia sea breve. Los nuevos comienzos siempre asustan. Un nuevo país, nueva gente, nueva casa, nueva cama...todo cosas que no te pertenecen y que en este tiempo tienes que llamar “hogar”. Hay días buenos, viviendo experiencias completamente diferentes a las que estamos acostumbrados, conociendo lugares alucinantes, disfrutando de la comida, las costumbres...y días malos, que se vuelven aún peor por estar solo en un “hogar” desconocido. La necesidad de un abrazo, de tu abrazo, en esos momentos y las ganas inmensas de volver a hacerlo. Tan lejos todo se magnifica y hasta la mayor tontería puede doler y hundirte. Pese a eso hay que continuar, con la cabeza alta y demostrando lo fuerte que eres, porque sin luchar nada llega y cada día que pasa es uno menos que queda para ese reencuentro de película en el aeropuerto. Puede que los días no sean fáciles, pero nada que sea fácil merece la pena. Y sin duda esta aventura te ayudará a conocerte mejor, a darte cuenta de quién siempre y quién no más, a ver qué es lo realmente importante en cada momento y obviamente, será difícil, pero es la única manera de llegar a las estrellas. ✨











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